19 nov, 2017

TRUCHA MARRON DE 31 PULGADAS EN MALLEO

El fin de semana pasado estuvieron de visita los queridos Jose y Benjamin, que venian a "despuntar el vicio" de la pesca con mosca (Jose, el vicioso, Benjamin: el impulsado... hasta ese glorioso dia...).

Ese 19 de noviembre le cambió la vida a Benja, pues a partir de entonces, su avidez por el fly fishing pasa a escribirse con mayúsculas.

Y bueno... no podia ser para menos. Con sus apenas 13 años cumplidos, dejó con la boca abierta a todos. Emoción por un lado, sana envidia por el otro...


Palabras de Benja:

Cuando pesque por primera vez con mosca fue aquí­ en el Rí­o Malleo , tenia 7 años y comencé en una corredera con ojotas y malla, metido en el agua helada, pero tuve la suerte de pescar tanto que el frí­o no me importaba. Habí­a ido con mi papá Jose, mi tí­o Nacho y Edu un amigo de ellos. Ahí­ empezó mi pasión por la pesca con mosca. Todos los años hacemos varias salidas de pesca siempre los mismos, yo soy el más chico: tengo 13 años y siempre volvemos al Malleo. Esta vez sentía que algo lindo iba a pasar, a llegar al lodge quede asombrado de lo lindo del lugar y lo bien que nos recibieron.

Después de almorzar el sábado fuimos al rí­o con un guí­a y amigo que se llama Juan, un correntino muy copado , ese dí­a la pesca era la clásica del Malleo: marrones y arco iris de 1 kg o un poco mas.

Pero el domingo al llegar la tarde Juan me propuso tratar de poner la lí­nea debajo de un sauce y como el rí­o vení­a con mucha agua, me tuve que meter hasta la cintura. Después de varios intentos, puse la mosca en el lugar Justo Y sentí­ que habí­a clavado algo grande, la verdad nunca pensé que una marrón de ese tamaño, de cerca de 5 kg, podía estar en el Malleo, y encima esperándome a mi ja ja .

Todaví­a disfruto de la sensación de la pelea que dio la trucha y de ver lo que habí­a sacado. Por surte pudimos filmar todo... va a ser un recuerdo eterno.

Tengo que agradecer mucho a Juan que me enseñó un montón, a mi papá que es un capo, a mi tí­o Nacho y a Edu y, por supuesto a San Huberto Lodge, un lugar al que volveré siempre.

Gracias 

Benja Pujante

COMPARTA